Una de las dos semanas de vacaciones, de
invierno la pase encerrado, después de estar, ya tres días en
la cama, cosa que me había recetado el médico, por tener un
refrío acompañado de fiebre. Esa mañana me desvelaron unas
voces provenientes del comedor.
- Te entiendo, vos sabes que podes contar
conmigo no hay ningún problema.
- Puedo verlo.
- Si estaba por despertarlo.
- Miguelito, mira quien te vino a ver.
Hola Miguel, así que estaba enfermito. En
casa Carlos te extrañaba.
Hola, como esta.
Yo bien, pero parece que no tan bien, como
para levantarme.
No te preocupes, que ya pronto vas a poder
jugar con tu amigo.
Él medico, nos dijo que en siete días, ya
va estar lo mas bien.
Bueno los dejo, le voy a mandar a Carlos
saludos tuyos. Chau hasta mañana, espero que te portes bien,
por que tu mama tiene que salir a la mañana, va hacer unos
tramites y me pidió que sí podía cuidarte.
Ya sabes Miguel mañana pórtate bien.
Sí mama.
Chau lindo.
En la mañana siguiente, yo duermo cómo una
bestia y me cuesta levantarme.
Miguelito.., Miguelito, despierta soy yo.
Hola.
Hola lindo, tu mamá ya se fue, y te prepare
el desayuno. Y ahora te lo iba a traer a la cama yo tampoco
desayune así que lo tomamos juntos.
Cuando salía de la habitación pude ver que
la mama de Carlitos, llevaba un vestido que le queda más chico,
este además tenía, un escote, que permitía adivinar un par de
pechos ya listo para tener leche en poco tiempo.
Mientras tomábamos el desayuno, hablábamos
de todo de la escuela, de Carlos y si extrañaba ir a su casa.
Si extraño mucho no ir a su casa.
Me gustas que me hallas extrañado, bueno por
eso hoy estoy acá, para que no me extrañes más.
Quieres que me acueste al lado tuyo así me
cuentas, que tanto me extrañaste. Pénsaste en mí.
Si.
Bueno. Hacedme lugar, pero antes me voy a
sacar el vestido, total debajo llevo un camisón.
Llevaba puesto debajo, un camisón corto que
apenas se movía se le veía la bombachita rosa, pero cómo era
semi- transparente yo se la podía ver igual, lo más hermoso es
que no llevaba corpiño y debajo del camisón se le podía ver
los pezones casi negros paraditos.
Haber hacedme lugar, ahí esta ahora ven, y
dame un abrazo demostrándome cuanto me extrañaste.
Al abrazarme, me estrecho contra sus pechos.
Bueno, quedémonos así te gusta.
Mucho.
Cuentame te estuviste tocando pensando en mi.
Después me vas a mostrar las manchas de leche en tus sabanas.
No te avergüence, yo sé que pensabas en mi
bombachas.
Te gusta la que llevo hoy.
Al levantar las sabanas para que yo la vea,
ella observo que ya se me había parado.
Que linda que la tenés hoy mi amor, venir
que mamita le va a sacar la lechita que tanto te molesta, poneme
la mano acá.
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Ella
lleva mi mano a su entrepierna y comencé a tocarle su
tajito , que era lo que mas le gustaba a ella por que
siempre que lo hacia se mojaba toda y me decía que
eso que le hacia le gustaba mucho, tanto como hacerme
la paja a mi. Al ver que no podía apartar la vista de
sus tetas me dijo.
Te gustan, Miguel.
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Ella
lleva mi mano a su entrepierna y comencé a tocarle su
tajito
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Si.
Te gustaría chuparlas.
Creo que si.
Chúpamelas despacito, si te gustan ahora
cuando nazca el bebe, te van a gustar más por que voy a tener
leche. Así mi amor pásale la lengüita despacito. Hoy que
tenemos tiempo, te voy a hacer la paja despacito, vos avísame
cuando estés por acabar, lo vas hacer.
Si.
Te gusta tener este secreto conmigo. No todos
los chicos tienen a la mama de un amiguito, para que les la paja
cómo te la hago a vos, méteme la manito debajo de la bombacha
así conoces a la conchita, que te la hace parar, mi amor así
ves despacito, mete un dedito que a nosotras las mujeres nos
gusta que los chicos nos metan los dedito así... así... ves
como me gusta, y me dejo manosear... no dejes de chuparme mi
amor.
Voy a acabar.
Espera, esta ves no va a manchar las sabanas,
ella ya tiene suficiente en las sabanas, como para saber que su
nene, ya es un hombrecito... espera que te voy a chupar la leche
así no manchas, así ves me la pongo en la boca asi podes tírame
toda la lechita en mi boca, vas a ver como te va a gustar.
Te gusta el calorcito de mi boca, mira me
pongo así para que me sigas tocando a la cola que se que te
gusta.
Huii.... que rica leche que tenes Miguelito.
Mientras ya tenia 3 dedos dentro de su
conchita, ella comenzaba nuevamente a hablar, como lo hacia
siempre, como para ella sola, con el tiempo fui viendo que solo
lo hacia para prolongar mas su goce, haciéndolo más sucio, mas
guarro.
Mira, bien como le paso la lenguita, a la
pija del amiguito de mi nene, rica.. y caliente... así todita
en mi garganta, asi cuanta leche. Huii... mi vida...
Te gusto que mamita se tragara toda tu
lechita, cuando yo tenga leche en mis pechos y estemos solos te
voy a dejar que tomes la lechita de ellos mi amor.
Mientras se levantaba me decía.
Cuando tenga familia, creo que voy a tener
que darte el pecho, a vos también, mira como me dejaste los
pezones mi amor. Veo que te gustaron.
Poco después de que la mama de Carlos
regresara del baño, mi mama regresó de sus quehaceres,
enseguida ella se puso de nuevo el vestido y fue a recibirla.
Pero antes me dio la bombacha que llevaba
puesta y me dijo.
Escóndela que no la vea tu mama y por las
noches recuérdame.
Miguelito quiero que después me la des llena
de manchas de leche de tus pajas por mi, sabes.
Si...
Continuará....
Autor : ddelfin@yahoo.com